ORACIÓN DE LOS ENFERMOS

¡Oh Jesús, Señor de los Milagros!

Tú que padeciste el dolor y el sufrimiento en carne propia

Te ruego por la pronta recuperación de (….)

Que está muy enfermo(a).

Si se siente solo o abandonado, acude a su consuelo

 Ilumínalo para que se valore a sí mismo(a)

Y comprenda que tú siempre estas a nuestro lado,

En los buenos y malos momentos.

Amado  Padre, elevo mi plegaria ante ti

Para que todo mal desaloje su cuerpo y su mente.

Perdónale  sus pecados,

concédele tu misericordia

Por tu infinito amor plenamente demostrado.

Sé que atenderás nuestra suplica.

Dios todopoderoso y piadoso

A ti lo(a) encomiendo y lo(a) dejo a tu fiel cuidado,

pués sé que tu bondad no tiene comparación

Libera su cuerpo de toda dolencia, todo quebranto.

Padre eterno, Dale nuevas fuerzas,

concédele la paz a su alma atribulada

Y el remedio que bien  puedes  otorgar.

Cúbrelo(a) con tu manto y límpialo(a) con tu precisa sangre

que derramaste en la Cruz del Calvario,

para que pueda superar el mal que le aqueja.

En ti hemos puesto toda nuestra confianza

Porque lo que para lo que el hombre es imposible, para ti es posible.

Ayúdalo(a) a librar esta dura batalla contra esa enfermedad

Te reconozco como mi Dios y Salvador

Y te doy las gracias por la sanación que tu le estas dando

Amén.

La sanación es el primer paso a dar por un enfermo.

La salud es el más preciado tesoro del ser humano, la cual se manifiesta por un estado de bienestar, físico, mental y espiritual. Con el estilo de vida que llevamos podemos afectar nuestra salud positiva o negativamente, de ahí la importancia de tener estilos de vida saludables tanto en nuestra alimentación, las horas dedicadas al sueño, al descanso y / o la recreación, condiciones de trabajo inapropiadas, evitando además cualquier vicio o malos hábitos, así como también los excesos. Sin olvidar que también la parte emocional incide sobre nuestra salud, es por ello que tenemos que aprender a manejar nuestras tensiones.

La oración de fe, es una excelente herramienta a la cual el cristiano puede acudir para elevar sus plegarias pidiendo sanidad, ya sea para sí mismo(a) o por algún familiar, o ser querido bien sea amigo(a) o compañero(a) de estudios o trabajo. Se puede realizar en cualquier momento del día, cuando las circunstancias así lo ameriten y Dios siempre estará ahí para ayudarnos y darle favorable despacho a todas nuestras peticiones.

La oración pidiendo salud siempre estará presente cuando estamos sanos para que Dios nos ayude a conservar la salud a fin de poder llevar a cabo satisfactoriamente todas  las actividades de la vida diaria y si estamos quebrantados, porque padecemos de alguna enfermedad o dolencia, hacemos nuestras plegarias pidiendo sanación.

Orar por un enfermo es humanidad.

Cuando te dispones a orar por un  familiar, o  por un amigo(a), estas asumiendo el rol de intercesor, por lo tanto es menester que te dediques a realizar tus plegarias por esa persona, dejando de lado tus propios intereses y necesidades. Intercede lleno de fe y esperanza, confiando en que el favor será concedido.

Es bueno destacar que al orar, debemos hacerlo con palabras sencillas, pues Dios no está esperando que utilicemos un lenguaje técnico o científico, sólo quiere que seamos nosotros mismos y que con devoción y humildad sincera de nuestro corazón lo invoquemos y le adoremos pidiendo  la sanación y que reconozcamos nuestros pecados.

Por ser la oración de sanación de los enfermos un acto de fe, así lo debemos creer y declarar con voz imperiosa que la enfermedad se aleje del cuerpo de la persona por la cual estamos intercediendo.

Dios ha curado muchos enfermos con su poder.

En la biblia encontramos muchos relatos de milagros en caso de enfermedad o muerte, tales como cura de ciegos, leprosos, paralíticos, entre otros y de cómo Jesús sintió piedad de los enfermos, sin ningún tipo de discriminación y sin tomar ventaja de la necesidad o sufrimiento de las personas, sino que  a través de la fe en él, muchas personas recibieron la sanidad, sin importar su condición económica, social, religiosa o cuan delicado fuera su estado de salud, sólo basta realizar una sencilla pero poderosa oración de fe para que el enfermo sane y se levante, tal como lo expresa Santiago en su epístola.

También el evangelista San Marcos específicamente en el capítulo 10 versículo 27 refiere que Jesús les dijo que lo que para los hombres es imposible, para Dios  es posible, en este sentido, sabiendo que para Dios no hay limitaciones y que todo lo puede, podemos entonces pedirle por cualquier problema, por cualquier enfermedad y conforme a nuestra fe, así será hecho.

Sólo Dios está autorizado y cuenta con el poder divino de hacer milagros, no obstante, se tiene la tendencia de rezar a los Santos, los cuales actúan como intercesores  por nosotros ante Dios para que se lleve a cabo el milagro de sanación, también son considerados  protectores. Si nosotros podemos interceder por nuestros seres queridos, cuanto más los seres celestiales.

Al respecto los devotos rezan sus oraciones a santos patronos reconocidos a través del tiempo por su condición de intercesores ante ciertas enfermedades, más no significa esto, que no se les pueda pedir por cualquier otro  tipo de enfermedad. Así por ejemplo  San Juan de Dios, tiene millones de devotos, es el Santo Patrón de los hospitales y de los enfermos, a él se le pide por trastornos relacionados con el sistema circulatorio corazón y el alcoholismo, a San Peregrino, conocido como el patrón de los enfermos de Cáncer y Sida, se le clama para casos de Cáncer de cualquier tipo y VIH, a San Blas, médico y obispo; muy popular por las curaciones milagrosas gracias a su poderosa intercesión.

Interviene por nosotros en casos de problemas de la cavidad oral, vías respiratorias, vías urinarias, ampollas y dermatitis, así también a San Vito contra la enfermedad conocida como Baile de San Vito o Corea de Huntington (mal de Corea). También Nuestra Señora de Lourdes es considerada patrona de los enfermos, al igual que otros santos se le puede implorar  por la cura de cualquier enfermedad.

Por otra parte tenemos el ejemplo del buen samaritano, como un modelo digno de imitar en relación a como debe ser nuestra comportamiento como auténticos cristianos ante la enfermedad lo cual refleja que la caridad no implica sólo  ver la necesidad y sentir compasión, sino que en la medida de lo posible tomar partido en todo el auxilio y ayuda que podamos aportar.

El samaritano del relato, muestra su misericordia, lo recoge, lo cura y paga por él. De ahí que hoy por hoy todavía se mantiene la expresión “se encontró un buen samaritano(a)”.

Por otra parte es relevante destacar que la iglesia católica aplica siete sacramentos entre los cuales dos de ellos, corresponden a: La curación o penitencia y la unción de los enfermos en los que el cristiano en un acto de fe y constricción, recibe la redención, perdón de los pecados y faltas, alude a la sanación del espíritu. En cuanto a la unción con aceite, esta práctica se lleva a cabo en caso de enfermedades graves o terminales en los ancianos con el fin de coadyuvar al restablecimiento de la salud física, si es voluntad divina o a sobrellevar el dolor y el sufrimiento de la enfermedad amparado por la gracia del Supremo creador.

Además de la oración por los enfermos, quizá te interese:

Salud y enfermedad

Sabemos que en momento de preocupación, sobre todo cuando se trata de salud, acudimos a la oración por los enfermedad, para que Dios nos toque con su mano santificada y seamos curados. Para que dicha sanidad se prolongue, podemos hacer la oración de protección, la cual alejará de nosotros todo lo malo, enfermedad, angustia y problemas económicos, tengamos fe de que Dios no nos abandonará nunca.

Si más que problemas de salud tenemos problemas del corazón, Dios también estará para nosotros, y podemos apoyarnos del jefe de los ejércitos celestiales, pidamos con fe a San Miguel Arcángel para el amor. Él hará lo imposible porque el padre escuche nuestras suplicas y recibamos lo que tanto anhelamos. También podemos hacer un amarre de amor milagroso, uno que solo contenga oraciones fuertes y que sean del agrado de Dios. Recordemos que con fe y con serenidad todas nuestras suplicas serán escuchadas.

También acudamos a oraciones que nos den paz diariamente, a Dios le agradan los hijos que son agradecidos y que saben sobrellevar los problemas con fe y serenidad, conoce la oración de descanso y la serenidad: oraciondelaserenidad.com.

Reencontrarnos con nuestra fe

Sabemos que muchas veces el no tener una respuesta rápida hace que vayamos perdiendo un poco la fe, aunque sabemos que no debería ser así, sobre todo cuando hacemos oraciones por enfermos, la fe es lo último que se debe perder. Si sentimos que esto ocurre refugiémonos en los misterios del santo rosario, es una buena forma de agradecer a Dios por todo lo que hace por nosotros, reivindicar y fortalecer nuestra fe. También podemos hacer oración a la magnífica virgen, nuestra madre que jamás suelta nuestra mano, ella siempre está para nosotros y debemos ser agradecidos con ella. Pues es quien intercede entre nosotros y el padre.

Podemos hacer una novena a San Benito para reencontrarnos en nuestra fe y para alejar a aquellos espíritus negativos. No debemos tener personas con malos pensamientos cerca de nosotros.

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Imágenes de oración por los enfermos

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