Oración por los enfermos terminales

La oración por los enfermos terminales es un paso muy importante, para darles alivio y abrirles las puertas al mundo celestial. Por ellos haz esta oración con mucho fervor y fe de que todo tendrá una inmediata resolución.

Dios todopoderoso en tus manos ponemos el alma de nuestro hermano (nombre y apellido), para que lo recibas en tu presencia.
En este momento en donde la enfermedad ha consumido su cuerpo, te pido lo acojas y perdones todos sus pecados, si es que tiene alguno. Muéstrale tu infinita misericordia y no permitas que su alma se pierda en el camino a tu morada.

Hermano, tú alma ya no pertenecerá a este mundo. Los ángeles, arcángeles y apóstoles del cielo, te juzgarán por tus pecados.

No temas ni pierdas tu fe, puesto que el glorioso coro angelical te recibirá y asistirá en tu encuentro con Dios. Te guiará el batallón de los guerreros y bondadosos mártires, y estarás rodeado por la multitud de confesores del reino celestial.

¡Oh! benevolente Jesús, tu que acoges en tu seno con gran amor a las almas. Te imploro por tu humilde corazón y por las dolencias que tuvo que padecer tu inmaculada madre.

Derrama tu sagrada sangre sobre todas las almas que saben, están cerca de partir a la eternidad.
Estoy aquí frente a ti, para pedir por la pronta transición de este plano terrenal de mi ser querido (nombre y apellido).

Santísimo corazón de Jesús en medio de su agonía, ten misericordia de él y todos los que agonizan en esta hora. Perdona cada una de sus culpas.

Oh excelentísimo Señor Jesús, bendícelo en esta hora antes de su muerte y haz que participe de tu reino.
Por mi parte, te acepto como mi rey, señor y salvador.

Te pido, inscribe mi nombre en el libro de la vida de donde nunca pueda ser borrado. Para que llegada mi hora, también pueda gozar de la vida eterna.

Amén.

¿Por qué hacer la oración para los enfermos terminales?

Todos hemos tenido la penosa oportunidad de tener a un ser querido padeciendo una enfermedad terminal. Lo acompañamos en todo momento, pero en medio de la tristeza siempre buscamos reconfortar su espíritu.

La oración por los enfermos terminales nos da la oportunidad de encomendar su alma y solicitar el perdón de sus pecados. Enfatizando en la promesa hecha por Cristo sobre la salvación de todos los que creen en la Palabra de Dios.

Cuando recibimos a nuestro señor Jesucristo desde la verdad y la confianza, estaremos bajo su amparo. De este modo, gozaremos de la eternidad de Dios Todopoderoso en el cielo.

Entonces podemos decir, que la oración por los enfermos terminales brinda tranquilidad y paz. Aleja cualquier sentimiento de angustia para que el enfermo no siga sufriendo y así, pueda avanzar al lugar que le ha sido asignado en el cielo.

¿Qué plantea esta poderoso Oración?

Es cierto, que los seres humanos tenemos la esperanza de volver a ver a nuestros seres queridos con el propósito de gozar una vida eterna. Es así como al orar por los enfermos los llena de esperanza.

Dios no nos dejará transitar en ese valle hostil de oscuridad, para la espera de nuestro gran juicio. Es solo un viaje a esa eternidad deseada y prometida desde los siglos que ha pasado de generación en generación.

Desde la tranquilidad, la paz y la paciencia, esta oración por los enfermos terminales, se propaga en el tiempo y en el espacio. De este modo, el alma pueda elevarse a la luz. Es decir, hallará su liberación dejando atrás todo el dolor causado por la enfermedad.

Si bien, estamos enfrentando el dolor de una pronta partida, debemos alegrarnos de que su alma y su espíritu han cumplido su estancia en este maravilloso mundo. Ahora debe regresar a nuestro único y verdadero hogar. Aquel donde está Dios nuestro y padre creador.

Pedir la presencia de Jesús

La angustia, la preocupación y la desesperación son algunos sentimientos que suelen aflorar, cuando un familiar o amigo está gravemente enfermo, al punto de que muchas veces nos sentimos impotentes, buscando a quien recurrir. Una de las cosas en que le podemos ayudar en cualquier momento y desde cualquier lugar es intercediendo en oración por los enfermos ante nuestro padre celestial y/o ante el santo patrono de nuestra devoción para suplicar que sus pecados le sean perdonados y por su pronta recuperación por la voluntad divina, todo esto sin descuidar la atención, el tratamiento médico y los cuidados que él o la paciente deba recibir a causa de su enfermedad, así como también la constancia y aplicar el tratamiento al pie de la letra.

Tenemos la plena seguridad de que cuando le confiamos a Dios nuestras urgentes necesidades, mi Señor y salvador siempre está allí, presto para atender nuestros requerimientos, sólo tenemos que acudir a él con fe, a través de la oración. La palabra de Dios dice: “clama a mí y yo te responderé”, son muchos los testimonios de personas que a lo largo de la historia de la humanidad, han sido sanadas de enfermedades graves por la intercesión divina, sólo con pedir la sanación a Dios, nuestro misericordioso y milagro salvador, también muchos acuden a santos mediadores para que por la gracia que Dios les ha otorgado, intercedan por ellos, siendo la única condición, la fe, es decir; la certeza de que Dios obrará concediéndoles la sanidad y el perdón de los pecados, que es el peor de todos los males.

En las Sagradas Escrituras podemos encontrar las referencias de muchos milagros que Jesucristo concedió a quienes con fe acudían a él o le clamaban para ser sanados y en consecuencia liberados de sus pecados y enfermedades, al punto de resucitar a los muertos, tales como: la resurrección del hijo de una viuda, en un lugar llamado Naín, siendo esta la primera vez en que Jesús hace que una persona vuelva a la vida, este relato se encuentra en Lucas, otro episodio de esta naturaleza es la resurrección de Lázaro, registrado en el Evangelio según San Juan, capítulo 11: 38-44. Otro milagro de esta índole es el caso de la hija de Jairo, también relatado en el evangelio de Lucas, en el capítulo 8.

Nuestro poderoso creador y salvador, es el mismo de ayer, de hoy y de siempre, para él todas las cosas son posibles, grande es su misericordia y su bondad es infinita, por lo tanto acude a él con verdadera devoción.


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